Dados los tiempos que corren, las personas procuran tener cada vez más un estilo de vida más saludable, y esto se aplica también a las propiedades. 

Un reciente estudio, ha reflejado que España se cifra en 25 millones las viviendas que son energéticamente ineficientes, cuyos materiales o calidad constructiva las convierten en potencialmente nocivas para la salud de sus habitantes. Hoy desde Fincas Eva, te explicamos que es una vivienda saludable.


Para empezar, la OMS (Organización Mundial de la Salud) define las viviendas saludables como “espacios residenciales que promueven la salud de sus ocupantes. Un refugio que sustente un estado de bienestar físico, mental y social”. 

En cuanto factores internos de la vivienda habría que tener en cuenta cosas cómo es la calidad del aire interior, qué elementos contaminantes circulan, los residuos depositados en la basura, el confort térmico, la tipología de la pintura de las paredes, las condiciones lumínicas y acústicas y la presencia o visualización de vegetación y plantas. Por tanto, aquellos hogares con humedades, falta de luz natural o confort térmico representan la peor configuración de una casa para la salud. 

La edad y el género de los habitantes también influyen de distinta manera en la configuración de espacios interiores. Por ejemplo, “no se tienen en cuentan las mismas prioridades en la construcción de una escuela o una residencia para personas de avanzada edad. El orden de las prioridades de actuación varia con los usos, los futuros usuarios, las condiciones de entorno, etc.”, asegura Ricard Santamaría, director de H.A.U.S. Healthy Buildings, expertos en la construcción de edificios saludables y espacios de bienestar. 

Además, la ubicación de la vivienda incide en la salud de sus inquilinos, principalmente por la calidad del aire exterior, que también condiciona el ambiente interior de una casa. En zonas urbanas, suele ser mayor la presencia de micropartículas causantes de multitud de patologías relacionadas con el sistema respiratorio, cardiovascular o el cáncer. De igual forma, las zonas rurales no son siempre sinónimo de aire exterior puro, pues muchas se ven afectadas por su proximidad a grandes urbes, áreas industriales o vías de comunicación terrestre o marítimas, con más proliferación de elementos tóxicos. 

 

Algunos consejos útiles para que tu hogar sea más saludable son:

 

Temperatura

 

La vivienda debe de estar a una temperatura de 21º en invierno y 26º en verano, para lo que es fundamental contar con un buen aislamiento térmico. Por ejemplo, vivir a temperaturas frías afecta a la presión sanguínea y eleva el ritmo cardiaco, y, con exceso de calor, aumenta la deshidratación, infecciones o problemas respiratorios y cutáneos, como la sequedad de la piel. 

 

Humedad

El porcentaje idóneo de humedad debe girar en torno al 40% – 60%. Un ambiente seco, inferior al 40%, producirá sequedad en mucosas y orificios de los ojos, la nariz o la garganta; mientras que una humedad excesiva provoca la proliferación de hongos y ácaros, que conllevan a dificultades respiratorias y aparición de alergias. La humedad está estrechamente relacionada con el aislamiento térmico, pero una correcta ventilación es también importante para contrarrestarla.  

Ruidos

La contaminación sonora en una vivienda puede afectar a la salud física y mental, con problemas de audición, estrés y alteraciones en el sistema cardiovascular, endocrino y digestivo. Contar con un buen aislamiento exterior es la solución, de nuevo, más indicada para protegerse frente al ruido.

 

Aire interior

Polen, polvo, ácaros, olores, humo o elementos contaminantes son solo algunas de las sustancias que impregnan el aire interior de cualquier vivienda a diario. Dado el gran tiempo que se pasa en el interior del hogar, es vital contar con una buena calidad de este aire, mediante sistemas de filtración y purificación para eliminar partículas y posibles contaminantes. También con sistemas de ventilación mecánica controlada que ayuden a renovar el aire interior. Además, del uso de plantas en el hogar contribuyen a esta purificación del aire. 

Luz

Un hogar con buena entrada de luz solar ayuda a reducir la tensión ocular y la irritabilidad, además de contribuir a la regulación de los sistemas metabólicos. 

Rehabilitación

Es importante apostar por obras de reforma para mejorar la eficiencia energética a la vez que el confort del hogar para contribuir, así, a evitar problemas de salud por mal acondicionamiento habitacional. Invertir en mejorar el aislamiento y el confort térmico debería ser el primer punto de actuación, aunque depende siempre de cada caso particular. Según un reciente estudio de UCI sobre la felicidad en el hogar, 7 de cada 10 españoles creen que disfrutar del hogar y ser más feliz en él puede estar relacionado con los factores medioambientales y la eficiencia energética de su vivienda.

 

Esperamos que este artículo haya sido de tu interés. ¿Estás buscando cambiar de propiedad? ¡Ponte en manos expertas y contactanos! Nuestro equipo tiene más de 35 años de experiencia en el sector inmobiliario. 

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